Grandioso
Me paso algo lindo, bueno no fue propiamente dicho hoy, hace unos días atrás mas bien. Estaba en una panadería con mi hermana y mis sobrinitos; se encontraba allí un curioso personaje. Un señor de edad, luciendo un viejo y desgastado uniforme militar, dígase viejo porque parecía un uniforme de alto rango, pero de aquellos de antaño. Arrastraba un carrito lleno de cosas que quizás los demás considerarían basura, pero que el veía como sus tesoros, sus cosas. Entró a la panadería para comprarse un cachito. Llevaba en su poder dos pacas de billetes de quinientos, una con quinientos mil y la otra con la misma cantidad, para un total de un millón; por desgracia el cachito costaba un millón quinientos y me había comentado que venia del banco pero que estaba cerrado y era lógico, era día domingo.
En mi haber ni un centavo, estaba por pedirle a mi hermana que le comprara el cachito y que yo se lo pagaba luego, cuando un ángel disfrazado de hombre me pregunta, -¿Que esta diciendo el abuelo? Le cuento entonces el dilema del hombre mayor y el caballero se acerca y le dice, Guarde su efectivo abuelo, Yo le comprare el cachito.
Se me acongojo el corazón. Recupere un poquito de mi fe en la humanidad ese domingo en la panadería.
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